La longevidad es la capacidad de vivir muchos años, resultado de avances sanitarios, sociales y ambientales que permiten alcanzar edades avanzadas con mejor salud. Es una conquista humana histórica que merece ser vivida con dignidad, autonomía y esperanza. Y esa esperanza solo se sostiene si somos capaces de construir sociedades que protejan las capacidades de las personas a lo largo de toda la vida, que reduzcan las desigualdades acumuladas y que garanticen entornos donde seguir participando, decidiendo y proyectando futuro sea posible incluso en edades avanzadas.
Vejez y envejecimiento no son lo mismo; aunque a veces usamos ambos términos indistintamente, describen realidades distintas.
El envejecimiento, forma parte de la evolución natural de la vida, empieza cuando nacemos y evoluciona progresivamente hasta la muerte. Vamos envejeciendo día a día.
La vejez, por su parte, es una etapa concreta que estará inevitablemente condicionada por la trayectoria vital de cada individuo. ¿A qué edad situamos la vejez? La vejez es un constructo social y, como tal, ponerle un número depende de variables personales, sociales, culturales o históricas. Por eso, más que un número, la vejez es el resultado de la interacción entre capacidades, entorno y trayectoria vital, y la fecha de inicio no puede definirse de manera universal.
La discapacidad en la vejez es, en gran medida, un problema vinculado al entorno social: barrios inaccesibles, trámites complejos, tecnología no adaptada, pobreza energética o servicios insuficientes. Cuando el entorno no acompaña, la discapacidad aumenta.
El envejecimiento y la discapacidad no dependen solo de la biología. El curso vital de cada persona muestra que la nutrición, la educación, las condiciones laborales, la práctica habitual de ejercicio, el estrés o la pobreza dejan una huella acumulada durante décadas. Por ello, dos personas de la misma edad pueden tener vidas funcionales radicalmente distintas. La OMS nos lo recuerda: la pérdida de capacidad no depende únicamente de la edad cronológica y distingue esta de la edad funcional, aquella que permite a las personas mantener su autonomía y su propósito vital, independientemente de los años que tengan.
Dr. Carles Fontcuberta
Rotary Club Lloret de Mar
Presidente del Comité de Áreas Estratégicas D2202 (2026-27)
Presidente del Subcomité de Polio y Postpolio.
Fundación Rotaria D2202 (2026-27)