Un año más hemos celebrado Sant Jordi de la manera más especial: visitando los geriátricos de Gavà para entregar rosas a sus residentes.
Fue un día muy emotivo, cariñoso y lleno de alegría. Cada sonrisa, cada abrazo y cada mirada agradecida hicieron que este día fuera verdaderamente mágico.
Gracias a todas las personas que hacen posible que esta tradición continúe año tras año. Porque las rosas no solo se regalan... también reparten amor.