Por la Tierra, por la paz, por un futuro compartido
Con motivo del 22 de abril, Día de la Tierra, conviene
detenernos un instante y reflexionar sobre el mundo que compartimos. En
nuestras invocaciones rotarias, antes del inicio de cualquier encuentro,
siempre concluimos diciendo, más o menos, “…
con estas banderas saludamos a todas las patrias, las tierras del mundo, a las
que deseamos mucha felicidad, bienestar y, sobre todo, paz”. No es
una fórmula más, encierra una aspiración profunda de fraternidad, convivencia y
compromiso universal.
La Tierra, nuestro hogar común, es el planeta del sistema
solar en el que habita la humanidad y que gira alrededor de su estrella, el
Sol. Es el más denso y el quinto mayor de los ocho planetas del sistema solar,
además del más grande de los cuatro planetas terrestres o rocosos. Pero, más
allá de su definición científica, la Tierra es el espacio en el que se
desarrolla nuestra vida, nuestra historia y también nuestras esperanzas.
Vivimos tiempos convulsos. A diario contemplamos imágenes
de guerras en distintos lugares del mundo. Las guerras han acompañado a la
humanidad desde hace más de dos mil años. Y junto a las que ocupan pantallas,
periódicos y medios digitales, existen otras más silenciosas, menos visibles,
pero no menos dolorosas. ¿Cuántas tribus y etnias siguen enfrentándose y
muriendo en África, lejos de los focos, en conflictos que apenas encuentran eco
en la conciencia internacional?
Me encuentro ya en la recta final de mi mandato y aún me
quedan por visitar dieciséis clubes. En este recorrido he podido confirmar una
vez más que no existen dos clubes iguales, que cada uno tiene su personalidad,
su acento y su manera de servir. Sin embargo, todos comparten un mismo
denominador común ya que cultivan la amistad y desarrollan proyectos solidarios
en favor de la comunidad. Este año, además, nuestro distrito cuenta con cuatro
clubes centenarios: Bilbao, Santander, San Sebastián y Zaragoza. Este es un
hito de enorme valor que merece ser reconocido. Alcanzar los cien años de vida
es, sin duda, prueba de arraigo, continuidad y servicio ejemplar.
Quiero también informaros de dos hechos especialmente
relevantes para el mundo rotario de nuestro distrito. En primer lugar, el
Rotary Club de Barcelona, nuestro club decano, constituido en 1922, presentará
la documentación para solicitar la concesión de la Creu de Sant Jordi de la
Generalitat de Catalunya. En segundo lugar, en el año 2029 Barcelona será la
sede de la Conferencia Mundial de Rotary International.
Ambas noticias representan una magnífica proyección para
Rotary y, sin duda, tendrán una repercusión muy positiva en la sociedad. Todos
los rotarios de nuestro distrito nos veremos beneficiados por la relevancia y
el alcance de estos acontecimientos.
Para concluir, querido rotario, quiero invitarte al XVIII
Congreso, que se celebrará los próximos 15 y 16 de mayo en la ciudad de Salou.
Será un Congreso lleno de novedades y sorpresas, vivido, como siempre, con
nuestro espíritu a flor de piel.
Josep Maria Buqueras
Gobernador del Distrito 2202