“Veo en el Rotarismo un medio social de aumentar la comprensión entre los pueblos y con ello el bienestar de cada uno, y para fomentar el de España, confío en los precursores y militantes en nuestras dos grandes ciudades, Madrid y Barcelona.”
Pero en 1936, con la Guerra Civil, todo se detiene.
Durante más de 40 años, Rotary desaparece oficialmente de España.
Pero no desaparece del corazón de muchos rotarios.
Se reunían discretamente:
En Madrid, en el Hotel Palace, bajo el nombre de “Arte y Turismo” el último jueves de cada mes. Durante el almuerzo, al fondo del comedor, teníamos un policía de la secreta que nos vigilaba, ya que teníamos la obligación de tener un permiso para cualquier reunión que contaba con más de 20 personas.
- en Barcelona, se reunían como “los Amigos del Martes”, y
- en Tenerife, bajo el nombre de Tajinaste.
A pesar de que uno de los consejeros de Franco, el Cardenal Segura de Sevilla, le hubiera dicho: Excelencia, Ud. sabe perfectamente que el Rotary es lo mismo que la masonería y Ud. es conocedor como yo que la Revolución francesa la organizó la masonería, Franco conocía bien Rotary: no solamente su hermano Nicolas había sido presidente del RC de Valencia, sino que cuando tomó las riendas al final de la guerra civil, llamó a Juan Fernández de Caleya, último presidente del RC. de Madrid en 1935-36, para nombrarle responsable de la distribución del carbón en España. Fernández de Caleya le dijo de inmediato que era rotario y el general Franco le contestó: que le nombraba justamente por ello, sabiendo que los rotarios respetaban las normas de la ética.
En 1969, entré en el RC de Lima, Peru.
En 1974, me trasladé a Madrid y me puse en contacto con Jaime Enseñat, el último presidente del RC de Mallorca antes de la guerra civil, quien había mantenido vivo el espíritu rotario durante más de 41 años.
Tras muchos esfuerzos, en 1977, el Consejo de ministros autoriza oficialmente el regreso de Rotary a España.
Y sucede algo extraordinario:
En la Convención Internacional de San Francisco, en 1977, se entrega públicamente la Carta Constitutiva del RC de Madrid, algo excepcional en la historia de Rotary, contando el club 23 miembros fundadores. Entre ellos, teníamos al ex subsecretario de Turismo y ex secretario de estado de sanidad, el presidente de la Cámara de comercio de Madrid y presidente de la cámara superior de comercio de España, el director general de los hoteles Ritz y Palace de Madrid, el propietario y presidente de los colegios San Estanislao de Kotska, el Director General de Tabacalera, Nicolas Franco hijo, Vicente Rojo, hijo del general Rojo y vuestro servidor para nombrar solamente a algunos.
Ese día, Rotary volvía oficialmente a casa.
A partir de ahí, el crecimiento fue imparable y renacen clubes en Barcelona, Sevilla, Vigo, Marbella, etc.
- Se crean proyectos sociales como ALPAN, con 60.000 menús anuales para personas necesitadas.
- Se inaugura el monumento a Paul Harris en Madrid.
- Se fundan clubes Rotaract e Interact.
- Se impulsan los Comités Interpaíses con Francia, Portugal e Italia.
A nivel mundial, el programa Polio Plus superó todas las expectativas y demostró el poder de la acción colectiva.
La llama de Rotary seguía viva.
He tenido el privilegio de ser un miembro activo en el renacimiento de Rotary en España, habiendo sido nombrado por el Presidente de RI. Consejero Administrativo de Rotary para España en 1981-1982 para organizar el primer distrito. Al empezar, era vital el crecimiento interno del club y externo para conseguir, con un mínimo de 25 clubes, un distrito, lo que hemos conseguido durante mi año de consejero administrativo. He tenido el privilegio de entregar 14 cartas constitutivas durante mis mandatos como Consejero Administrativo y Gobernador del distrito.
Para nombrar democráticamente a un Gobernador, organicé unas elecciones, en las que se presentaron varios candidatos, saliendo elegido Sebastián Enseñat.
Aquí, debo deciros que cada entrega de carta constitutiva era una fiesta de 2-3 días, en la que asistían entre 200 y 300 rotarios y amigos rotarios de Francia, Portugal e Italia. Contábamos con la presencia del alcalde de la ciudad, el prelado de más rango y el jefe militar de la zona. Cada inauguración de club tenía un toque distinto. Por ejemplo, en Valencia, organizaron una cremat de ninots, donde el único que salvo su cabeza, fue vuestro servidor. A continuación, organizaron una excursión en las marismas, seguida de una paella gigante y el domingo se celebraba una misa. En la inauguración del RC. de Badajoz, organizaron una corrida con vaquillas.
Quisiera subrayar que traté siempre de representar a España al más alto nivel al ser presidente a nivel mundial para la expansión de Rotary y la creación de nuevos clubes, así como varias veces instructor de gobernadores entre otros cometidos.
Pero, no todo fue fácil.
Nuestro contacto con la prensa española ha sido muy caótico al renacer Rotary. Me acuerdo uno de los primeros contactos en el hotel Palace de Madrid en el año 1978, donde algunos días después de la conferencia de prensa, el suplemento del diario “El País”, escribía con el título “Los Rotarios, unos masones a la luz del día”.
Como pie de la foto que acompañaba el artículo, el periodista decía: “El principal rito rotario es reunirse semanalmente a comer bajo las arañas del hotel Palace”.
Igualmente, al entregar mi primera carta constitutiva al RC. de Alicante, en setiembre de 1981, celebré una conferencia de prensa, en la que se entregó a cada periodista una carpeta de prensa, dando a conocer Rotary y sus actividades. Cual fue mi sorpresa y disgusto al leer, el día siguiente, el diario de Alicante que decía “Los Rotarios dicen que no tienen nada que ver con la masonería”.
La Iglesia fue inicialmente reticente. Por eso, Jaime Enseñat y su grupo de Rotarios pidieron a su Santidad el Papa, Pablo VI, una bendición papal, lo que consiguieron el 19 de mayo de 1975.
Otro punto importante a mencionar es el de las mujeres en Rotary que han sido aceptadas como socios de los clubes a raíz de una decisión que se tomó en el Consejo de Legislación de Singapur en 1980. Cabe anotar que el Tribunal Superior de los Estados Unidos obligó a los clubes a admitir a las mujeres, sin embargo, para los demás clubes en el mundo, Rotary les dejó libres en su decisión.