Sembrar la Paz para construir un mundo más justo
Con
la llegada del mes de septiembre, la vida vuelve a su curso normal tras las
vacaciones estivales, aunque es verdad que las épocas de descanso cada vez se
desestacionalizan más. Para mí, las vacaciones son un cambio de rutina del
frenesí y estrés diario. Para muchas personas, son la “vuelta al cole” o a la
universidad.
A
los rotarios nos sucede un hecho muy especial: sabemos que cuando la
luminosidad de los atardeceres se empieza a acortar, algo especial ocurrirá en
nuestras vidas. Sí, para nosotros septiembre es aquel mes que esperamos con
ganas e ilusión para volver a saludar, hablar con los amigos y planificar retos
solidarios a través de nuestra comunidad más próxima y, por qué no, la más
lejana.
En
nuestro calendario tenemos esa fecha obligada, con mucho orgullo, del 21 de
septiembre: Dia Internacional de la Paz. La
Carta de las Naciones Unidas recoge los principios de las relaciones
internacionales, desde la igualdad soberana de los Estados hasta la prohibición
del uso de la fuerza en las relaciones internacionales. La Declaración
de la Asamblea General 53/243 de 6 de octubre de 1.999, por la que se aprobó la
Declaración y Programa de Acción sobre una Cultura de Paz, en su artículo 1
señala que “Una cultura de paz es un conjunto de valores, actitudes,
tradiciones, comportamientos y estilos de vida”.
Por eso debemos fomentar que en todos los Clubs se
realicen, entre otras cosas, actividades educativas y de sensibilización de la
opinión pública sobre el concepto de la PAZ y colaborar, de esta manera, con
las Naciones Unidas en el establecimiento de un cese del fuego a nivel mundial.
En nuestro mundo hay muchas guerras, demasiadas.
Desde siempre ha habido batallas, quizás porque las personas tropezamos con las
piedras más de una vez y no aprendemos. Además de las guerras televisivas, con
las que nos inundan los telediarios de cualquier canal, existen también
conflictos olvidados, silenciosos, que apenas aparecen en los medios: desde
enfrentamientos locales en diversas regiones del planeta hasta tensiones
étnicas, territoriales o religiosas que permanecen invisibles para la mayoría de
la opinión pública.
Desde
nuestro espíritu y en base a nuestros objetivos rotarios, que ya proclamaba
Paul Harris hace más de 100 años, hay que recordar, reivindicar como mínimo un día de cese del fuego y de no
violencia a nivel mundial, para lograr que todas las naciones y pueblos se
sientan motivados para lograr el final a las hostilidades durante toda esa
jornada. Toda persona tiene derecho a
disfrutar de la paz, de manera que es obligatorio que se promuevan y
protejan todos los derechos humanos y se alcance plenamente el desarrollo.
Los
Estados deben respetar, aplicar y promover la igualdad y la no discriminación;
deben apostar por la justicia y el estado de derecho, garantizar la liberación
del temor y la miseria, como medio para consolidar la paz dentro de las
sociedades y entre estas. La Resolución de la Asamblea General 73/70, aprobada
el 17 de diciembre de 2018, lleva por título “La promoción de la paz como requisito fundamental para el pleno
disfrute de todos los derechos humanos por todas las personas” y reafirma
que los pueblos de nuestro planeta tienen un derecho sagrado a la paz.
En este punto, tengamos en cuenta que Rotary, como
organización humanitaria global, también apoya el cumplimiento del Derecho
Internacional Humanitario, DIH, a través de su compromiso con la paz, la
promoción de los derechos humanos y la asistencia a comunidades afectadas por
conflictos.
En el DIH hay diez principios clave. Son los de
humanidad, igualdad entre los beligerantes, necesidad militar, no
discriminación, el Derecho de Ginebra, inmunidad, prior, distinción,
proporcionalidad y limitación de la acción hostil.
La
Corte Penal Internacional, con sede en La Haya, es un tribunal internacional
permanente establecido para investigar, procesar y juzgar a las personas
acusadas de los crímenes más graves de trascendencia para la comunidad
internacional en su conjunto, es decir: el
crimen de genocidio, los crímenes de lesa humanidad, los crímenes de guerra y
el crimen de agresión. Su
regulación se encuentra en la Carta de las Naciones Unidas, concretamente en el
Capítulo XIV, artículos 92-96.
Por todos estos motivos, es urgente
fomentar desde todos nuestros Clubs la colocación de postes para la paz, de la
misma manera que tenemos nuestras ruedas rotarias en las entradas de muchas
ciudades catalanas, aragonesas, cántabras, riojanas y navarras. Hagámoslo y
demos a la PAZ el protagonismo que merece desde el cual, y solo a través de
ella, podremos lograr un mundo más justo, igualitario y lleno de futuro.
Josep Maria Buqueras i
Bach
Rotary Club de Tarragona
Gobernador 2025-2026 Distrito
2202